Encontrarnos en la noche pierdendonos en el horizonte,
jugando a ser atrevidos usando frases en doble sentido.
Después reecontrarnos en la media luz de una habitación de hotel,
donde toda esa hombría en la que me vestía enmudeció,
cuando te miró a los ojos tembló, al ver tus labios los mordió.
La sensualidad fue sexualidad al sacarnos la ropa
y el cariño pasión derramandose sobre tu boca.
2 comentarios:
ya te dije lo q pensaba
me encanta
"donde toda esa hombría en la que me vestía enmudeció,
cuando te miró a los ojos tembló"
podrìa jurar q reconozco esa foto
A la pipetuá..
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