martes, 27 de junio de 2017

Putrefacto como el Riachuelo

Putrefacto como el Riachuelo


“…llegó la noche, llegó el champán, 
llegó la hora de la verdad 
y esa apuesta, al final, la ganó la muerte.”

 La duda se había metido en su nariz; el aire de aquel Bar olía raro. El Clima era demasiado cálido para el invierno, un ambiente espeso de gritos, roces y juntas de mala muerte que coincidieron en el mismo lugar. Sentado en la mesa, con el diario de ayer sostenido en las manos, observó detenidamente lo que parecía un único instante. 
Con la sangre bajando su temperatura y el sudor frío en la frente; tomó su sombrero, recogió el sobretodo del respaldo de la silla y salió. Sus pasos se perdieron por Del Valle Iberlucea, mientras un resplandor anaranjado se hacia radiante a sus espaldas. 

 Los primeros rayos del sol alargaban su sombra sobre los adoquines de Pedro de Mendoza, a orillas del Riachuelo, donde la rareza del olor solo tenía que ver con el agua. Atónito, entre sus pasos no podía creer aquello que había vivenciado y todo por una mujer, la única del lugar, la que estaba con Juan. ** Miguel entendió que ella lo miraba y en tierra de macho portuario, se le fue encima cuando ella buscaba el camino al baño. Como un rayo descargando su furia, Juan se abalanzó sobre él tirándolo al suelo. Lógicamente (o irracionalmente) la barra de Miguel no tardó en reaccionar y una patada quitó a Juan del lugar, así salieron los demás a responder. Una trompada, una silla voladora y el ruido de una botella que se parte. Carlos, el dueño del Bar gritaba en vano, entonces sacó el 38 y disparó hacia el techo. Pero la descarga del tambor no silenció las almas enardecidas. Los grupos se habían convertido en manadas de machos en celo que no llegaron ni a escuchar los tiros.
Sin embargo llegó otro conjunto de gente, aparentemente amigos de Carlos, gente del barrio, porque estaban a medio vestir. La escalada de violencia no conocía de límites y al percibir aquel olor a combustible, dejó atrás la escena.

Ahora, con sirenas de fondo, reflexiona sobre aquello a orillas de un río que también está muerto.

miércoles, 31 de mayo de 2017

La distancia

y en la distancia muero día a día

Los años se le notaban en el gris de su pelo, en la frondosidad de su barba espesa como la niebla en medio del río. La tarde caía tibia, dibujando sombras largas sobre el asfalto. La mirada perdida en el horizonte vertical, donde el tapiz celeste del cielo le coloreaba los recuerdos.

Memorias de extensas madrugadas envueltas en charlas en las que desnudaban su alma. Reían, reían a carcajadas como niños en una guerra de cosquillas. Y eran las 3 y las 12, las 4 y la una, sin una gota de sueño. Ella sonreía en fotos, él anidaba versos Se extrañaban, se soñaban; como una pareja de enamorados al dejar de verse en el día, pero ellos no se habían visto nunca. La distancia era tanta que no se media en kilómetros, sino en horas de vuelo. Viajar era dejar atrás un mundo, una carrera y esos malditos miedos.

 ¿Miedo a ser feliz? ¿No sentirse, acaso, merecedor de tanto amor? ¿Temor a no ser lo que sueña el otro?

Deseaban ser la primera vez, pero el almanaque tachaba días, meses, años y los cuerpos fueron otros, como otros los amores, como fuertes otras desilusiones. Se contaban las lágrimas derramadas, aunque siempre se guardaron las que cayeron por no sentirse juntos.

La vida siguió por donde sigue la cultura; casamiento, hijos, una familia. Pero los dedos en el teclado, que tuvieron tiempos de dudas y silencios, siempre encontraron motivos para seguir ahí. Para no soltarse jamás. Los temores ahora son otros, con sabor a haber dejado que el agua lleve ya muchas mareas. Con la plata para el pasaje juntada moneda a moneda, que se gastan y se vuelven a juntar y a gastar otra vez; pero que no sacan ningún boleto.

viernes, 26 de mayo de 2017

El frío rocío acaricia su piel ...

El frío rocío acaricia su piel y desciende lentamente. Se estira perezosa, como despabilándose, buscando llegar al primer sol de la mañana. La gente que pasa, perdida en la rutina, no la distingue del resto, escondida con su pantalón verde tallado al cuerpo. No menos distraído que los demás, la encuentro, es por lo dulce de su perfume. Levanto la cabeza y rastreo las esporas que se desvanecen en el aire. Me encandilo en su brillo y descubro; no hace falta tocar su blanca piel para saberla suave como el algodón. Sus manos retienen el agua que se vierte, reciben la luz esplendorosa y todo es la armonía, hasta los pies que sostienen en la tierra su baile con el viento. Frágil y resistente, savia y vida.

domingo, 12 de marzo de 2017

Confusión

Confusión

Te diría tan abiertamente: te extraño.
Pero quizás aún no entiendo que esta pasando.

De la tibieza de dos cuerpos
al frío distante de tus palabras,
al silencio moribundo de la semana.

Mis letras brotan temerosas
aunque gritan de esperanza.

¡Ah! ¡Tus labios! casi un recuerdo
en esta boca seca de sueños.
Mi piel marchita sin caricias
y el infinito tacto de tu cuerpo que olvido.

El sueño de verte, el anhelo de tus besos
 y amor eterno a tu sonrisa que espero.

DaD.- 11 de marzo 2017

viernes, 10 de marzo de 2017

Cuando el amanecer duele

Cuando el amanecer duele

Sale el sol para dibujar el horizonte.

Sobre la almohada intranquila brota rabia e impotencia de la trasnoche donde los dientes se masticaban. Lo despertó un sueño, de esos que pesan; de los que caen con tanta fuerza que laceran la piel sobre el colchón y dejan heridas internas.

Afuera se está despertando el blanco de las nubes, entre sábanas naranjas y oscuras.

Los parpados saltan al ritmo de la respiración agitada, los ojos buscan rincones donde esconderse del resplandor que trae la amenaza del día; de afrontarlo sin ella, de la primera mañana donde el sueño no es verla, tampoco esperarla. Una página en blanco cargada de futuro incierto y de lágrimas que drenan.

DaD.- 10 de marzo de 2017

miércoles, 8 de marzo de 2017

Te quiero de quererte

Te quiero de querer acompañarte
de quererte libre.
Te quiero de querer abrazarte
de quererte sin barreras.

Te quiero de querer descubrirte
como a una montaña que no tiene cima.

Te quiero de querer que seamos dos
de quererte singular.
Te quiero de querer hasta tu locura
de quererte radiante.

Te quiero de querer alumbrarte
cuando la oscuridad de la duda se pose en tu frente .

Te quiero de querer soñarte
de querer despertar con vos.
Te quiero de querer tu fuerza
de quererte luchadora.

Te quiero de quererte aún en la tormenta
donde navegas aún sin velas.

DaD.- 08 de marzo de 2017

viernes, 14 de octubre de 2016

Vamos pequeña

Vamos pequeña, el mundo te espera.
Afuera habrá arcoíris de mil colores;
como tormentas, nubarrones.

El sol  teñirá tu carita de naranja atardecer
mientras la brisa acaricia tu piel
y fresco, el verde pasto mojará tus pies .

El columpio quiere bailar su ida y vuelta con vos
 y entre risas bajar por toboganes infinitos
de juegos, emoción y llanto.

Vamos a correr por los areneros del mundo
a hacer de estatuas, quedarnos mudos
y reír a carcajadas sin sentido  ni rumbo.

Vamos pequeña, el mundo te espera.
Para leerte cuentos de hadas revolucionarias
y escuchar tus primeras palabras.

jueves, 29 de septiembre de 2016

Los de la nada, los del todo

y como siempre el olvido, el dolor, el despojo.
Mal no vendría la siembra de cosas buenas
pero tenemos el odio clavado en el ojo
con olor a intolerancia e inconformismo
qué la sociedad, qué la soledad, qué el olvido

Duele la integración, aún más que el abandono
Se besa al poder, se rechaza al pueblo (para el pueblo el despojo)
les duele ceder un poco
a ellos que son los del todo

El de la nada se encuentra con poco
y sonríe

A los del todo les duele más esa sonrisa
que la mueca socarrona de sus cómplices sedientos
de tenerlo todo y querer aún más

lunes, 29 de agosto de 2016

El camino empieza de nuevo

encontré esto en mi facebook...  debería anotar las cosas en otros lados. 

29 de agosto de 2013 a las 10:02 ·

Todo se rompió en mis manos
siento que nada puedo hacer.
De más está quedarse de rodillas
mirándola irse, preguntando por qué

Volver a remendar el alma
con parches gastados, con hilos usados;
con la pena más onda, un profundo pesar
viendo que se aleja un poco más.

Para encontrar el cielo soleado
ante el gris profundo de la mañana
Beber el dolor de la madrugada
 convirtiéndola en aliada

El camino empieza de nuevo
algo rengo,
pero todo para mi

martes, 16 de agosto de 2016

cómo dibuja...

Subía en espiral con los pasos perdidos y la mirada fija en cada laja, pero algo encandiló el rabillo de mi ojo. Como si una mano se hubiese posado en mi hombro, como el chistar de una lechuza distrayendo mi atención en el silencio nocturno. 

Alcé la vista y me pregunte cómo dibuja está luna la delicada silueta de cara… 


foto: Diego De Gregori 2016

viernes, 12 de agosto de 2016

ausencias

Me fui en tren, que siempre viste bien, destino Rivadavia. Leía tranquilo y me floreció la cabeza. Saqué mi cuaderno y no tenía birome, pequeño problema si uno quiere vomitar tinta. No tardé en notar que lo ambulantes ya no deambulan con ellas en oferta. Pensé en la lógica celular (móvil) ahora venden auriculares… caramba! También los olvidé y nadie pasa ofreciéndolos.

Me molestan tus ausencias / es que me asusta tu silencio / Pero me gusta reconocerme / en la perseverancia de buscarte / en el placer de encontrarte

A la noche me regalaron una birome… no funciona

Maldigo mi memoria para las caras porque creo que te conozco. Pero nos vimos tan solo una vez. En una reunión de trabajo a destajo y creo que todo el mundo conoce a todo el mundo y no es así y saludo como diciendo “te acordas?” Pero no! Maldigo mi memoria para las caras porque suelo perder el nombre

miércoles, 3 de agosto de 2016

musica fuera del confort

¿Cuánto hay de no querer abandonar la zona de confort en escuchar la misma música? 

Quizás más de lo que podemos pensar sin analizar profundamente. Es entrar a un laberinto desconocido, casi como cambiar de barrio. Pero a mí me gusta meterme en calles secundarias. En cada acera donde los transeúntes no son un conglomerado hay una historia importante para alguien. Su hogar de toda la vida, los amigos de siempre, el primer amor; y obviamente los desencantos, las desilusiones y la traición. 

Entonces está buena la aventura de caminar allí, donde pocos se atreven a pasar por debajo de balcones descoloridos, por paredones infinitos. Ni hablar si en alguna esquina está lleno de juventud o de gente mayor. El terreno del otro, de ese otro tan diferente. 

Quizás cuesta abrir la oreja a sus historias, pero ¿Por qué o para qué lo evitamos? Hay tanto mundo por dejar entrar en los oídos, tanto mundo que dejamos se pierda

jueves, 21 de julio de 2016

Long as I can see the light

Qué problema no encontrarte en el frío de la calle, pienso. Mientras cual soundtrack se escucha Long as I can see the light”, en la inconfundible voz de John Fogerty y te suspiro. Veo la luz, aunque no termine de saber cuál de ellas es. Tal vez pueda quedarme toda la noche escuchando esta canción, o al menos mientras pueda ver la luz que vela tu sueño y te desvela tan frágilmente. Necesitaría sentir esa intensidad de tu presencia, de tu palabra, de tus letras; otra vez. Para soltar o quedarme, para entender. Para que la tercera sea la vencida, aunque someday never comes...

domingo, 10 de julio de 2016

Ese estúpido verso

Ese estúpido verso

Un día gris en el callejón,
donde nada pasaba, donde no había sol
Y entre bruma y espuma,
tu nombre cayó como una ola en mi interior
Y nos dimos un beso que nunca sucedió.
 Y nos fuimos cantando al ayer, al pasado
ese que nunca volvió.

Ahí lo pude ver, no era un pájaro más
era tu alma blanca sedienta de amor
Y nos fuimos los dos, cantando esta canción,
 que hablaba de futuro, que hablaba de los dos

Y así pude ver lo que ayer soñé
entre tintas y líneas escrito en el papel
lo que iba a pasar y que no sucedió.
Ese estúpido verso
de sentirse menos
cuando se trata de dos. 

Allá te veo brillar, lejos como el mar
y aun me faltan los besos
 escritos en los versos
donde sobra soledad.

DaD. - 10 de Julio 2016

sábado, 2 de julio de 2016

¿Y entonces?

¿Y entonces?


¿Y entonces?
Entonces, como un tropiezo constante en el andar

¿Y entonces, para dónde vamos?
¿Y entonces, qué hacemos?
¿Y entonces, cómo seguimos?

¿Y entonces?
Entonces, como una enumeración con puntos seguidos

¿Y entonces, para que llegamos hasta acá?
¿Y entonces,  qué pasó?
¿Y entonces, cómo es que ya no estás?

Entonces
como una calle empedrada, un camino roto.