miércoles, 21 de diciembre de 2011

Marchitándose

Se secó el jazmín de tu ventana
te vas dando cuenta, no te queda nada
solo recuerdos de hombres marchitos
que con el sol se han ido.

Aquellas noches de alcobas alocadas
se fueron volviendo tristes, desesperadas;
eran mañanas grises, sin un corazón
que siga bridando calor.

Ninguno piensa en quererte
cuando se acaba la diversión
te vas preguntando si alguno

haberte amado pudo.
El paso del tiempo no te esquivó
y no hay caso, todo se esfumó.

DaD.- 21 de diciembre de 2011

domingo, 4 de diciembre de 2011

Antes de tiempo

Que respuesta puedo darle
a tu alma herida si aún no encuentro
alguna para la mía.

La liberación de tus ojos
es muy reciente
para anidar sueños e ilusiones.

Tu comodidad hace mal.
oculta el llanto y la angustia
(hostil) de la soledad.

Tu mundo nuevo, mi sol naciente
eclipsando una luna de cuento,
sin explorar.

Hondemos el silencio
que tanta palabra nos puede afectar
y si te miro los labios me puedo marear

El destino hizo algo que no quiso
poniéndonos en el mismo camino
antes de tiempo.

DaD. - 04 de diciembre de 2011

jueves, 1 de diciembre de 2011

Esas palabras

Fue solo una cuestión de tiempo. Las cartas estaban jugadas sobre la mesa, ya no podía mentir como para hacerla correr. El pelo de los dos se enredaba entre ellos de tanto viento. La tarde en que la suerte estaba de viaje, donde no quedaba lugar ni para otro segundo de espera. Le temblaban los labios al intentar hablar y las manos se le pusieron sudorosas. Tomó aire por si al exhalar se le escapaban las palabras. Ella con los ojos apenas humedecidos lo miraba en busca de algún contacto visual, que no sucedía. Pasó un auto haciendo ruido mientras unos chicos gritaban al llegar a los juegos de la vieja plaza; "Esto me da un instante más", pensó.
Luego de que el bullicio se apagase; cerró los ojos, volvió a respirar profundo y en el momento de decir aquello que guardaba llegó también el anhelado contacto visual. Los dos temblaron de un sacudón y mirándose a los ojos, sin decirse más nada, la siguiente acción fue un beso.

lunes, 28 de noviembre de 2011

Escapar a la cordura

Cuándo será, preciosa, el día
en que tu boca y yo estemos de acuerdo;
en que abandonemos, al fin
este mundo gris de los cuerdos.

Sé que tu sonrisa calla secretos
de pasiones alocadas, profundos deseos
y que tu cuerpo, preciosa, tu cuerpo
en la cama es ardiente como el fuego.

poco importa si al cielo
de la noche se le perdió el lucero
o si la temprana mañana
no tiñó al sol de naranja.

Esto va más allá del principio del placer
para terminarlo todo mirándote a los ojos
sabiendo que ya no guarda nada
tu sonrisa vestida con labios de fuego.

D.a.D. - 27 de noviembre de 2011

martes, 22 de noviembre de 2011

Angustia

video

Amanece

En esta temprana mañana
el sol se ve extraño.
Desnuda su redondez
a través de la ventana del tren.

Cansado, como yo, los dos de viaje
transitando nuestro propio universo
en soledad, pero dando brillo al resto
como a esa luna cobarde,

que en algunas noches no sale.
Tímida, acompañada de tanto parpadeo
vela, inquieta, por los sueños,
cuando la realidad se hace despierto.

DaD.- 22 de noviembre de 2011

lunes, 21 de noviembre de 2011

[oh! la estaca en el pecho...]

oh! la estaca en el pecho,
el dolor por la flor marchita
y esta savia en mis venas
que se vuelve negra.

Por qué no callan las penas,
si es de día y el sol trepa.

oh! el dolor en el pecho,
la estaca hecha flor
y las espinas anudadas
en el medio del corazón.

Por qué las aves no vuelan.
si se disipó la tormenta.

DaD. - 07 de enero de 2007

viernes, 11 de noviembre de 2011

Crónicas de Hospital - introducción


Estos son pequeños relatos y humildes versos de las cosas que pasaron, pasan y pasaran en el Bernardo Houssey . El mejor lugar para pasar las vacaciones.

Estas Crónicas originalmente estan divididas en 2 secciones: "desde adentro" y "por la ventana".


Espero los entretegan un buen rato. Intentaran seguir cierto orden cronologico.

Desde adentro:
* Retazos de un 23 de diciembre extendido
Parte 1
Parte 2
Parte 3
Parte 4
Parte 5
* Una noche buena algo diferente.
* El desfile de residentes
Parte 1 - De pinchazos vacíos y puertas cerradas (Los Grinch)
Parte 2 – Una noche de miércoles
* El Hombre Canilla
* 2 de Enero a Oscuras
* Pollito en fuga
* La Tormenta del 16
* Libertades condicionales
27 de Enero – Pasos entre frases
28 de Enero - De Carteles
30 de Enero - Merienda de avenida
* Fin (de mes)
* Cuarenta
* Mi tomografía
* Fin de la primera etapa
* 100 segundos [adelanto]
* Hospital San Martín
* Habitación Doble
* Una gran virtud, un mayor defecto
* Primer contacto
* Otro domingo
* Quebrado
* Ensalada médica
* Ni sangre, ni palabras... el alta
* Martes de liberación
* Primer Check Point
* Prueba superada
* Pasan los días y crece el pánico
* Segundo control
* La tercera ¿La vencida?
* Recortes Sueltos
* Un día tenía que pasar
* El Regreso
* El compañero García
* Día dos (o 47) - La Previa
* Charlas médicas
parte 1 - El Cirujano
parte 2 - El Anestesista (o El Dealer)
parte 3 - Hemoterapia
parte 4 - La ecografía
* Tren con destino bisturí cancelado
* Tercer Internación
* El Reencuentro con García.
* Sensaciones previas


Desde la ventana
* La Flaca
primera parte
Segunda y tercera parte
* De pirotecnia y media sombra
* Me persigue la Noticia
El instructor de Tiro
El Asesinato de Daniel Koxis
Incendio

Anexo
* Imagenes

Sensaciones previas

Repetí el cronograma de sueño despertando a la 1, a las 3 y a las 6. así que opté por una ducha previa a la intervención. Estoy sentado en la cama con mil abejas en la cabeza que no buscan miel ni nada dulce. Todo nuevo, todo a estrenar; que los cortecitos en la pared abdominal, que otros en el costado, que la anestesia total. Redirección de nervios enmudecedores. Estoy como al salir del Houssey, con pocas plaquetas. Ayer lo volví a ver a Hernán después de mucho tiempo y pensé “en un sistema lógica representaría el fin de un ciclo” y me aferré a eso. Sumado al jodido pastel de carne con el que me reencuentro luego de unos ocho meses . Tres factores que me establecen en el antes, en febrero. Solo resta vetirse de hospital y volver a dejar la habitación rumbo al quirófano luego de dos postergaciones la tercera será la vencida.

jueves, 10 de noviembre de 2011

El amor como mercancía (El amor cuesta caro)

[viejo ensayo de 2006]

El amor contiene algunas entidades indispensables para convertirse en mercancía a) lo que le da valor a un producto: Trabajo humano y b) esa persona que trabaja es (auto)explotada para obtener ese amor.
Pero para alegría de poetas, románticos y afines; el amor no es tangible. Si se pudiese medir en centímetros el amor, se hubiese transformado ese sentimiento en algo material y por lo tanto en algo vendible. En resumen, lo convertiría en mercancía.
Por lo tanto, uno podría ir a una tienda o a un shopping y adquirir amor (como así también cualquier otro sentimiento) a cualquier precio. Claro, existirían diferentes calidades de amor dependiendo, cosa obvia, del precio.
Como costado positivo de la cuestión, podría decir que todos tendríamos amor al alcance de la mano, listo para llevarlo en el bolsillo. Se inauguraría el Gran Mercado del Amor, tendríamos un mercado de abasto (que con el tiempo y el posible abandono se convertirá en un shopping), habrá hasta un Mercado de Todo Sentimiento e incluso San Valentín adquiriría un significado mayor; todos los catorce de febrero se podrá adquirir amor a precio módico o, en el mejor de los casos, dos amores a precio de uno. Eso si, también se podría obtener odio, envidia, rencor y demás sentimientos considerados negativos. Estos a precio más baratos que el amor ¿por qué? Por que el amor cuesta caro, de lo contrario ¿De donde vendría esa frase popular? El mercado se autorregula en oferta y demanda: todo el mundo necesita amor, el cual escasea y como el odio abunda, el precio del amor sube.
En cierto modo pensar esto sería fabuloso, por que además habría un mercado internacional de amor, posiblemente librecambista; habría un Banco Mundial que nos garantice el amor y un Fondo de Amor Internacional (FAI) que le entregue a un país al borde del odio, todo el amor recaudado en el año. Amor que aquel país beneficiario devolverá en iguales cantidades. Ya que los países miembros del FAI serán bondadosos.
Manteniendo estos pensamientos llegaríamos a las contradicciones, dado que el amor se convertiría en el bien más codiciado ante la escasez (producto de la acumulación) así vendrían las guerras por amor. Los líderes políticos iniciaran una guerra y para ello invocaran a la gente a una lucha del bien contra el mal, entrando en una segunda gran contradicción. Esta situación bélica provocará muertes innecesarias que harán a la gente reaccionar y pedir por el alto el fuego, pero seguramente será tarde, es probable que para esa altura de los acontecimientos la gente haya cambiado de sentimientos dejado de lado el amor y reemplazándolo con el miedo, o conformándose con el querer o, peor aun, prefiriendo el odio por ser mas barato y accesible.
¡Qué suerte que el amor sea incalculable!

martes, 8 de noviembre de 2011

[Quizás a la inspiración le falten madrugadas...]

Quizás a la inspiración le falten madrugadas
que si bien paso horas despierto
no es lo mismo sin el fuego
de transitarla esperando el surgimiento

de las palabras que anhelo
para contarte alguna historia sin hadas,
sin personajes surgidos de algún cuento,
mientras duermes enredada entre tu pelo.

Desde aquí intentaré robarte del sueño
algún pasaje, algún secreto
y convertir todo este silencio
en armoniosos versos.

sábado, 5 de noviembre de 2011

otra misma historia

Quizás esta luna partida por la mitad
nos diga algo más,
o tal vez sea el mismo cuento
con un personaje nuevo.

Todo para marearse,
nada para empezar de cero.
Debilitado por el tiempo
puedo hundirme de nuevo,

blanco y negro el reflejo
que devuelve el mismo espejo
donde antes se retrató
otra historia que nunca empezó.

DaD. - 05 de noviembre de 2011

viernes, 4 de noviembre de 2011

El Reencuentro con García.

Allí estaba, tras su operación, con el respaldo de la cama levantado. Dormía. El oxigeno del tubo le entraba por la traquea y un vendaje le recubría la cara, allí donde nacía su problema.
Más tarde, cuando sentí que ya estaba despierto pasé a saludar. Era rara la imagen, toda la fragilidad de un hombre que hasta hacia una semana no deja de caminar, de mostrar o demostrar su fortaleza. Me cuesta entender lo que me dice al hablar, sin embargo, logro escuchar: - la pase jodido. (después me contarán que salió de la anestesia en un estado violento).
Me anotó el celular para que le cargue credito, nunca le pedí plata para eso, pero tanto buscar nos hizo dar cuenta que ya no tenía un peso. Él culpó a un robo, el jefe de enfermería a los gastos en cigarrillos, en esto y aquello que García solía tener. (las dos opciones suenan válidas).

miércoles, 2 de noviembre de 2011

Tercer internación

Tercer internación

Todo igual que la semana pasada, con la excepción de un viaje a horario. La extracción resulta en un pinchazo, el desayuno en lo de Alfredo es lo habitual y un control de tan solo 43mil plaquetas.
Casi me desmayo al ver en la historia que no te habían operado” dijo exagerando la doctora. Al irme aclaró que ya habían avisado en Hemoterapia para trasfundir plaquetas durante la intervención. Seguimos la rutina de ir a buscar el papel de internación, pero entre el tramite burocrático estuvo el almuerzo.

Una vez más dentro del Pabellon de 71, pasan de las 14:30. Habitación 7, Cama 4 para esta oportunidad en la que arranco la jornada en soledad.
Luego del horario de visita viene una chica de Hemoterapia para sacarme algo de sangre. Lo intenta en la muñeca derecha y nada sucede. Cambia de brazo y no puede hacer nada, ni una gota. Mimos en el brazo, pero no hay caso, el brazo izquierdo no muestra su lado amable. La justificación corre entre “las venas undidas” y “tenes mucho musculo” “y eso que es grande la vena” (frase digna del doble sentido). Viene una enfermera a socorrer y con exito moretonado en el muñeca izquierda, extrae.
Más tarde cae la nueva anestesista, que repite la charla de la semana anterior.

viernes, 28 de octubre de 2011

sería un pasatiempo

Si resultase tan simple como despertar y disfrutarlo tanto como a esa modorra que susurra mientras el sol entibia filtrandose por la ventana. Si verte sonreir fuese lo cotidiano y mirarte a los ojos la caja de música que acompaña el lavantarse. Tan solo tener esa cuota de aire de tus suspiros en mis oídos, de tu voz llenando los espacios vacíos. Sin soñar encontrar tus pies enredados en los míos,tratando de escapar al frío.Si fuese todo tan mágico como soñar contigo.
Viviría muchas vidas porque habría encontrado su sentido, nada destruiría lo construido, pues los cimientos serían firmes y concisos. La tempestad sería un pasatiempo entre la felicidad y los momentos de oscuridad el cerrar los ojos para encontrar tus labios y poderte besar.

DaD. - 28 de octubre - 2011

sábado, 15 de octubre de 2011

Tren con destino bisturí cancelado

Tren con destino bisturí cancelado

Las 6am. tras pasar un hermosa noche empastillado me cuesta despertar, ha llegado el día. A las 7 me despego de la cama, ayuno total, nisiquiera un poco de agua. La ducha despavila y hace que se coma el tiempo algunos minutos de sobra. Me traen la ropa del quirofano. A las 8 me vienen a buscar, pero no han pasado de Hematología como habían dicho, así que García emprende su viaje al cuarto piso antes que yo.
Se hacen y media, ni noticias aun tampoco de Hemoterapía que si las plaquetas no levantaban iban a medicar. Escucho a Sharon decir que el conteo es de 27000, 6000 menos que hace dos días y me pregunto: ¿Cuándo carajo me sacaron sangre? rspuesta: ayer. Los de laboratoria, que seguramente contaron con maquina y hasta yo sé de la poca exactitud que da ese conteo, lo dijese el de reumatología en la interconsulta de hace 5 meses: la maquina no cuenta las plaquetas grandes. Cuestión que deciden llevarme en silla de ruedas hasta el Quirofano. Bajamos por ascensor al subsuelo, de ahi y tras un largo recorrido subimos por otro ascensor. A dos pisos suena el celular del camillero que me dice: Ahí nos dicen que te la suspenden. Agarra el telefono, mira y comenta: bueno, volvemos para abajo; hace quilombo y pedí irte.
Obvio que lo hice, pero primero manotee un desayuno. A todo esto vinieron mis viejos, mi mamá fue a hablar a Hematología mientras me reprogramaban la operación para el miércoles 12 con internación el martes 11. Me dan el alta en hemoto, y me voy hasta allá para un control. Pinchadura de dedo y esperar una hora a ver que sale primero, el control o el alta (que finalmente llegó pasadas las 13hs) el control, que se dio antes, fue de 77mil plaquetas. Y adivine usted que me dijeron: tenes plaquetas grandes y la maquina no las cuenta.
Me fui... pero volveré.

viernes, 14 de octubre de 2011

parte 4 - La ecografía

parte 4 - La ecografía

Mientras me fui a dar una vuelta con mi vieja por la plaza Matheu, me vinieron a buscar cerca de las 14:30 para hacerme una ecografía sobre la zona del bazo. Me contró García, el compañero. Luego del contratiempo que significo tener que volver para la extracción de Hemoterapia, volvimos a abondanar el edificio hasta el nuevo pabellón donde se realizan las ecografías de urgencias, donde nadie sale ni responde al timbre.
Me dejan solo esperando un rato, y escuchos voces tras una puerta. Al rato sale una chica embarazada y me dice que ahora se asoma uno de los médicos a pasarle el informe. Justo cuando eso sucede llega Matías y arregla con los ecográfos. El muchacho que me la realiza tiene serias dificultades para ver todo con detalles. por suerte la linda rubia de ojos claros (que en unos cuantos meses será mamá) en un par de segundos logra ver todo. Hacen el informe y me lo entregan. Me voy solo y a pie hasta el Pabellón.

Nota: la capacidad del Bazo es de 273cm3

jueves, 13 de octubre de 2011

parte 3 - Hemoterapia

parte 3 - Hemoterapia

Salíamos del Pabellón con Matías (el Doctor de Sala) rumbo a ecografía cuando a mitad de camino nos topamos con una linda chica que traía el típico maletín de los extractores, revisamos y si, yo estaba en su lista de vistimas por lo que volvimos a ingresar.
Tras varios intentos sobre el brazo izquierdo, opta por el derecho, por el lugar aquel donde el pequeño del miércoles no pudo sacar nada luego de varios intentos. Allí donde otros fracasaron, ella triunfó. Resulta ser que la vena no sigue su curso normal, sino que gira hacia adentro. Se lleva las muestras y los certificados de los dadores de sangre. Mientras le pregunto que buscaba con las tres gotas de sangre en el vidrio y esos "frasquitos", pues busca saber el grupo y factor sanguineo.
El azul puso arenoza la sangre como también el blanco. El primero significa A y el otro es el positivo. Por lo tanto comprobamos lo que ya sabía, mi sangre es A+.
Con lo que me gano un pulsera, con fecha, ubicación, nombre apellido y grupo y factor.

miércoles, 12 de octubre de 2011

parte 2 - El Anestesista (o El Delear)

parte 2 - El Anestesista (o El Dealer)

Luego de completar los datos y presentarse como Guido, pasó a contarme el proceso: Te vamos a poner un suero para pasarte por ahí la medicación con la que después al pasarte oxigeno por la mascarilla te vas a ir durmiendo. Vas a ver una luz, que no es LA LUZ, sino la del quirofano. Vas a escuchar muchas voces, porque es un lugar de transito de todos, es el lugar de trabajo y por donde pasan a saludar, vas a escuchar que hablan de Tinelli y de cualquier cosa. Va a ver 15 enfermers, 27 instrumentistas y no porque tu caso sea espeial, ni complejo, es habitual. Si te molesta que esten hablando vos me decis y yo los hago salir. Voy a estar a tu lado toda la operación y después te voy a acurdir un poco, a cachetear porque después uno tiene a seguir durmiendo. A las 22 comenzá el ayuno, y el ultimo vaso de agua a las 22:30, si llegas a tomar algo me avisas antes, que si me avisas lo puedo solucionar.

Le aviso que de Hematología me controlan 7:30, porque él habla de ir subiendo a las 8, y aclara que todo se puede demorar, que aveces el camillero se demora, o deja de andar un ascenro y esas cosas. Así que, le avisa a mi vieja, estaríamos bajando a eso de las 13hs. si llegamos a bajar 11:30 aplaudimos de pie.

martes, 11 de octubre de 2011

Charlas médicas parte 1 - El Cirujano

Charlas médicas parte 1 - El Cirujano

El Cirujano, el director de cirujía más precisamente, viene a hablar conmigo acerca de la intervención.
Son entre cuatro o cinco agujeritos (dice mientras me los marca en los alrededores) para ir desprendiendo la zona del bazo, luego agrandamos uno para hacer la extracción.
Se hace con laparoscópica, para ser menos agresivo con la pred abdominal. Lo tenemos que sacar, así que si se complica lo sacamos igual ya sea con un cortafierros o a cielo abierto

lunes, 10 de octubre de 2011

Día dos (o 47) - La previa

Día dos (o 47) - La previa

Amanecer a las 6am. durmiendo en cuotas, de 12 a 1, de 1 a 3 y desde ahí hasta las 6. Estiro la fiaca un rato, como hasta las 7 y monedas. A las 8 y centavos traen el desayuno, Pan con mermelada y obvio, un te. Luego de un par de bocados y algunos cuantos sorbos cae uno de los Cirujanos con dos recidentes y la preciosa Sharon (colombiana, divina) que cuenta toda la historia clínica. Me revisan hablan de las estrías y los granos farmacológicos, pero ante la pregunta entre la diferencia que eistia ente las de este estado y las otras, ninguno respondió. A todo esto uno de los doctores de la sala le comenta a los dos estudiantes "¿vieron que elastiidad que tiene?" resultó ser que yo estaba sobre la cama con las piernas muy cruzadas. Algo parecido a los que ya pasó en Vicente López. Mientras se van aparece el director, mi ciriujano, y dice que pronto volverá a comentarme sobre la operación. Vuelvo al desayuno, pero antes de finalizar es tiempo de extracción de la gente de laboratorio.Luego de la típica e infructuosa busqueda de venas del brazo izquierdo, extrae de la mano, se infla la vena y se rompe todo. Moretonazo en la mano. Después de eso, puedo terminar. Pasan a controlar la presión y la temperatura "esta alta la baja" comenta la enfermera y yo pienso, hablan de paradojas como del clima.

A las 10:30 me traen una colación, gelatina de Anana, la que sobró de noche. Mientras escribo estas líneas el médico de sala pasa por la ventana y vuelve para preguntarme si siempre tuve esta elasticidad. Si desde los 8 años cuando hice "gimansia" en el club -cosas que uno hace por una chica linda-.

domingo, 9 de octubre de 2011

El compañero García

El compañero García

Flaco, alto de barbaba canosa y bien frondosa, teñida por la nicotina. Hablador nato, "yo soy de Juárez ¿Me entiende?" Tras un golpe en la cara con una escalera de cinco metros que se le cayó encima dio vuelta con un médico local y especialistas marplatenses que no le encontraron solución al supuesto traumatismo, que una vez llegado al San Martín, le dijeron que poco tiene que ver un traumatismo, una infección e incuso la escalera. Es un cáncer de carotida. A lo sumo el golpe le abrió la piel y el tumor fue infiltrando la piel. Extracción y reemplazo también de la piel, del pecho se la llevaran al pomulo izquierdo y toda la zona afecta para que no quede nada. Pero él, lógicamente, prefiere culpar al golpazo y no a los dos atados y medio que se fuma, aun en el baño del la habitación del hospital.

Por las noches se coloca un paño de agua tibia sobre el vendaje para que le afloje el dolor que no lo deja dormir, también el hábito de dormir sentado en su silla naranja frente a la torre de bancos que armó para poner una estufa electrica que le da calor en la cara. Buen tipo, gentil y amable, que ofrece ayuda en la que pueda. Que luego de 30 años tuvo que afeitarse el día anterior a ser operado.

sábado, 8 de octubre de 2011

El regreso

5 de Octubre - El regreso

Tren Retiro-Tigre, micro por autopista hasta la Terminal de La Plata y la Costera (338) hasta el hospital. Extracción, desayuno y a esperar el resultado del control. Solo un pasatiempo para llegar al intermedio. después de almorzar un pebete en la puerta del Pabellón de cirujia. 33000 plaquetas, poquisimo, por lo que los corticoides pasan de 30 a 100mg así como si nada.

Pabellón de cirujia (1 y 71)

Ingreso, pasan unos minutos de las 13hs. Sala 24, habitación 4, cama 8. Mi compañero está medio dormido. Lo iban a operar de vesícula pero amaneció con el azucar un tanto alta. Lamentablemente lo mudan de habitación. En el enroque salgo perdiendo. Llega un señor que parece 20 años mayor de los 56 que acusa.
La habitación tiene dos ventanitas por donde entra el sol. Ambas dan al Pabellón central. En una de ellas, la de la izquierda, hay un nido de aspecto abandonado donde se descansan dos huevos al descubierto. En la pared sobre la cabecera de la cama un cartel me pregunta ¿Se lavó las manos? y un poco más arriba el tablero de luz, tiene de todo menos el tubo fluorecente.
Son las 15, horario de visita que finaliza a las 16. luego de eso viene el desayuno. Mientras tomo el te con galletitas y mermelada, un pájaro visita el nido y se prepara su cena con uno de los huevos.
Escucho el partido de River (triunfo millonario 7 a 1 sobre Atlanta, por el Torneo del Nacional B) y recuerdo el horario de la cena, por lo que le consulto a García, si seguía siendo a las 19:30hs, la respuesta afirmativa me da bronca. Empienza Vélez, que ganará por la Sudaméricana por 2 a 0 en Chile ante la Católica.
Son las 22 estoy con el Mp3 de Ezequiel y los locales Estelares sonando para intentar dormir. Dificil acto el de consiliar el sueño con un compañero que da tantas vueltas.
Y me pregunto si es realmente necesario hacer tanto ruido con un paquete para comer una sola galletita y volver a hacer ruido para guardarlo. Llega el enfermero de la noche, es igual a mi amigo "Vica" de cara y de pelo. Se oscuere el pasillo, se me cierran los ojos.

martes, 4 de octubre de 2011

Semáforo

El mediodía se había pasado unos minutos, el sol tibio de una primavera virgen era buen suplemento para el viento que corría por la avenida. Pocos autos transitaban, son más las personas que suelen estar almorzando, cosa que también se veía en el vacío casi total de las veredas. Caminaba en dirección al sol con mi remera roja en pleno brillo, los cordones de las zapatillas desatadas y la mochilla acuestas. Al llegar a la esquina más concurrida noté que el semáforo no andaba y el transito reflotaba sus complicaciones. Por la misma vereda venía ella, con su remera verde, con el sol en la nuca y la sombra en la cara. Nos chocamos en esa esquina y tras vencer a mis propios miedos y vergüenzas le propuse que seamos por un rato aquel semáforo.
Miró mi remera, sujetó la suya por debajo y extendiéndola un poco la observó. Levantó su mirada y al tiempo que las miradas se conectaron dijo que no, que no podía darle paso a nadie sin una señal previa, sin un amarillo parpadeante. Dio media vuelta y extrañamente se fue por donde vino…

jueves, 29 de septiembre de 2011

Quemar recuerdos

Alejado de todo sentimiento que no tenga que ver contigo,
en cada gota que cae o se derrama,
en la brisa que acaricia el aire
y lo lleva a cada lugar donde se quiera soñar.

Enredado en pesadillas arrastradas por tu ausencia
despierto de madrugada, noches largas como el día
y agotadoras, dando vueltas en la cama vacía.

Quise buscarte una vez más, solo encontré recuerdos,
sonreí otra vez y me escondí de nuevo
mientras las estrellas caían del cielo.

Salgo corriendo a buscar asilo
en penas ajenas, en alcohol por litros
pero cada palabra es un grito
viene siendo la hora de darme por vencido.

DaD.- 28 de septiembre de 2011

miércoles, 28 de septiembre de 2011

[Soñar con verte, soñar con tenerte...]

Soñar con verte, soñar con tenerte;
un desfile de luces en la oscuridad de la incertidumbre.
En la ferocidad del ruedo ir por más en el cruce
hasta romper los silencios y relajar el disfrute.

Demoler la pared de la represa
que mantiene seca la cuenca
de estos labios cargados de penas.

Mirarte a los ojos,
que de una vez sientas,
has dejado de ser princesa.

DaD.- 23 de septiembre de 2011

sábado, 10 de septiembre de 2011

De este lado

Aquel mundo que tejimos
quedó todo destruido,
el viento no ha dejado nada
ni el cuerpo, ni el nombre
mucho menos los suspiros
guardados en la habitación .

Ese intento de quererte
(bastante insuficiente)
rápido se borró,
y cada vez que te veo
paseando, sonriendo
poco distingo entre el odio y el amor

como si solo de este lado
hubiese quedado
sin fraccionar ni un gramo
todo el dolor .

DaD. - Septiembre 2011

martes, 30 de agosto de 2011

Menos manchas al Tigre

“Tu nombre me sabe a hierba…”
(Joan Manuel Serrat)

Qué queda Tigre de tu frondoso centro
del olor a tierra mezclada en el viento.
En dónde está tu fértil suelo
el barrio de casas bajas, de árboles al cielo.

Un historia de naturaleza entrelazada con urbanidad
viejos tiempos de armonía y paz.
Hoy te urge el desarrollo de la tempestad
y esta realidad de cemento sin pájaros en vuelo.

DaD – 30 de agosto de 2011

jueves, 2 de junio de 2011

Cuadro en el aire

Porque somos instante…
(Tirando Piedras al río - Miguel Abuelo)

Los colores florecen distintos después de llover, los brillos son diferentes, incluso al de la lluvia anterior. Los charcos son espejos irregulares del sol que asoma alejado acostándose sobre el horizonte de otoño entre árboles sin flores. Las nubes proyectan colores desconocidos a los que no hay que darles nombre, ni número, son ellos en plena vida. Bailan.
No hay autos que interrumpan la sensación de cuadro, de postal; ni siquiera el viento se anima a protestar. Instante de conexión entre los sentidos y el interior. Tan único como frágil, como delicado. El mismo lugar de siempre tan diferente. Envuelto en un acto de entero egoísmo en que me lo guardo para mí…

DaD.- 24 de mayo de 2011

miércoles, 20 de abril de 2011

Escribirte sin lágrimas


Cuantas ganas de escribirte sin lágrimas;
y sin embargo, sin embargo aquí están
Sentirte cerca, un ratito, un vez más,
un espasmo, tan solo un instante de tu sonrisa

En estos días de lejanía y oscuridad
de incertidumbre y temerosidad
ver una luz, tu luz, alegre casi celestial,
despertadora de un instinto demencial .

no brillan las estrellas que pintamos en letras
juntos los dos; vos la inspiración, yo el tallador.
Tu cintura artística, embelezada por tu cuerpo todo
aquella que ya no miro, que ya ni rozo.

Me refugio en el encierro propio del miedo,
del despertar sobresaltado, darme cuenta que no te tengo.
Otra vez y para siempre, es el mismo sentimiento
y la desesperación de no encontrarte, ya ni lo intento.

DaD.- 20 de abril 2011

miércoles, 6 de abril de 2011

No tengo horas

No tengo horas, me han robado las agujas
del reloj que nos unía.
Tantas caras conocidas
se me van del día a día.

Cambiaron los tiempos,
ya no los manejo,
en cada instante que pierdo
siento que todos están más lejos.

Igual, lleno los bolsillos con sueños
sé que a cada uno me lo merezco.
He ganado con propio esfuerzo

todas las cosas que tengo;
música, libros, amigos
y este amor eterno.

DaD.- 05 de abril de 2011

martes, 5 de abril de 2011

Con el Sol

Las noches son frescas a tu lado y sin amor,
nada se asemeja más al hielo que vos.
Un fantasma entre los vivos,
un canto sin dulzura, ni pasión.

Estéril tenes el alma
si algo en ella sobrevivió.
No se te acercan ni las ratas
de tanto odio que hay en vos

Podes cantar tus penas
una semana entera,
cortarte las venas
y nadie se dará cuenta.

Ya no le ladraras a la noche
Ni bañaras la oscuridad con temor
hasta acá llegaron los reproches
pues me iré con el sol.

DaD.- 05 de abril de 2011

miércoles, 30 de marzo de 2011

Un pequeño lugar en La Plata

Un pequeño lugar en La Plata

Cruzas la calle atravesando el boulevard y te metes derechito. Ahí te recibe Alfredo a no ser, claro, que esté justo atendiendo en otra mesa. Cordialmente te saluda y repite tu pedido al encargado de la cocina. El ambiente es agradable, los habitué de la mañana tiene cierta relación hospitalaria previa.

Hay un televisor siempre apagado, de fondo suenan tangos en continuado. Cinco heladeras se esconden a la vista en un costado con bebidas para cuando el Café se convierte en Restaurante y en las paredes varios cuadros emulan viejas publicidades de bebidas.

Tal vez el café no sea de excelencia pero cumple sus dos requisitos básicos; mantener el buen sabor y su temperatura al bajar en la tasa (¡En tu cara McCafecito!) y las medialunas calentitas acompañan muy bien. Los diarios gratuitos circulan por las 13 mesas circundadas por las sillas que componen la recepción.

Se hace inevitable oír los rumores vecinos que entretienen con historias de la medicina, mientras la rubia entrada en años con su voz fuerte de cigarrillo habla de su Independiente en mala situación, aportando soluciones factibles y recriminando los puntos perdidos.

Pequeñas historias de café, que distraen la mañana antes de volver a cruzar la calle.

miércoles, 23 de marzo de 2011

Un día tenía que pasar…

…que por más leve que haya sido, el conteo suba solo. Recupere unas diez mil (estoy en 58mil de 48 de la semana anterior) un buen viernes a pesar de tener dos pinchazos, producto de un infructífero primero. En el entre tiempo que propone la toma de la muestra a sus resultados nos fuimos caminando por la 1 hasta el Bosque. Allí donde reposa en silencio la remodelación trunca del estadio de Estudiantes, pero que enfrente tiene a su clásico Rival Gimnasia. En el Zerrillo se entrenan a puertas cerradas de cara al partido contra Tigre del lunes 21. Espío un poco y al rato volvemos al hospital.
Parece que la baja se debió y se debe a estar pasando por un leve cuadro viral, lo que produce mas anticuerpos que se pegan a más plaquetas para que estas perezcan en mayor numero, igual la doctora Rosana (de la que no recordaba el nombre la semana pasada) recalcó una o dos veces que si todo sigue bajo se intervendrá quirúrgicamente, lo cual es más lógico que seguir medicando. A volver en diez días que convierto en once para que sea martes 29.

jueves, 17 de marzo de 2011

Imagenes

Algunas fotos:

En Vicente López (por Luis)



Los pasajes de Ida a La Plata (control del 11-mar) tren+Plaza+TALP S.A. $13.35



La famosa tabla de medicación.



Mañana (18-mar) de nuevo a control, a ver que pasa.

domingo, 13 de marzo de 2011

Recortes Sueltos

15 de Enero – Superclásico de sábado cenando con amigos.

Están jugando Boca y River en Mar del Plata, lo escuchamos por radio mientras cenamos. Hoy no solo vino Gonzalo, están Luis y Emiliano con su novia Eugenia, quien preparó “Madalenas” (una exquisitez). Entre porciones de pascualina de jamón y queso, empanadas de pollo y carne (que no probé) y mi churrasquito con puré, pasan las charlas. Lo que no pasa desapercibido ante un silencio es el relato del encuentro por La Red al escucharse (en referencia al jugador de River) “Lamela hacia abajo” Si bien uno no puede estar escuchando con doble intención todo el desarrollo, esta vez fue inevitable. El silencio cayó justo.

31 de Enero – Es chico el mundo

Martín sale de vacaciones y pasa a presentar al médico clínico (uno de ellos) que se quedará a mi cargo. Le reconozco la cara, no sé quién es pero sé muy bien que lo he visto antes. Incluso en donde, pero me llamo a silencio.
Olvido su nombre, como me pasa siempre, como si nunca lo hubiese escuchado. Al ver el banderín de Tigre colgado sobre la cama me hace referencia a que es del Barrio, incluso me indica las inmediaciones de su hogar.

El 2 de febrero hablamos en el Hall y le pregunto: - o tenes un hermano muy parecido o yo te he visto en la cancha muchas veces antes.
- Hermano no tengo, me responde y continua, ahora hace un tiempo que no voy por el Hospital, pero si iba en el ascenso y en los primeros años ahora en Primera.
- Ah! Entonces si te tengo visto, si ibas a la cabecera, yo paraba siempre en el mismo lugar.

Qué copamos en todos lados y a Victoria nadie va



03 de febrero – Ecos del fin de mes

Lo conté antes, el fin de mes está representado en un lunes extraño. Cortes de luz, laboratorio con fallas en las computadoras, desconfianza en los conteos realizados, el aire acondicionado sin andar y el rumor a voces de que entre los cortes de luz algunos se quedaron encerrados en el ascensor. Lo que además motivó tener que ir hasta la cocina en busca del almuerzo.
Hoy cuando Cristian me llevaba en la silla de ruedas hacia la tomografía me entero que al dejar de cumplir su misión de ascenso y descenso, el elevador tuvo encerrados nada más y nada menos que al médico que me estaba llevando y a su compañero Martín.

sábado, 12 de marzo de 2011

La tercera ¿la vencida?

La tercera ¿la vencida?

Luego de dos semanas cubiertas de actividades y buen ánimo, llegó el tercer control. Unos días antes al viernes 11 de marzo, note un cansancio que provenía más allá del insoportable calor y el movimiento, sumado a esto que volví a encontrar el ganglio inguinal algo inflamado.

El pasillo del hospital estaba repleto de gente, lógico luego de un día de paro en todos los Hospitales provinciales. Así y todo la atención es más rápida que en la visita anterior. Sin embargo al igual que aquel día, cuando me pinchan me duele todo el codo izquierdo.

Unas vueltas por La Plata, ahí no más, como siempre por el barrio y un largo reposar en la plaza Matheu. Hermosa plaza con juegos y una gran arboleda. Un adentro bien separado del afuera.

Volvemos y extrañamente me atienden temprano (dos horas antes de lo habitual) Otra vez Fernanda que me llama, al entrar al consultorio nos presentan a otra doctora, de más año, de la que no escuche el nombre. Después llegaría una tercera, Verónica.

El conteo ha bajado en lo que es “la primer recaída” de 103mil hoy son apenas 39, y me dan diez días para volver. No me convence, me parece mucho tiempo conociendo que siempre he bajado abruptamente. Verónica lo baja a siete y concuerdan que está bien. Agregan lo de siempre, ver síntomas y estar atento a todo. Fernanda le pone algo de humor a la situación recomendando “nada de andar subiéndote con la escalera a los techos”, la replica fue obvia: “si no lo hacia cuando estaba bien, menos ahora”. Risas.

¿Cómo seguiría todo? No saben a que medicación reaccioné por lo que sugirieron empezar de cero con una fuerte dosis de corticoides (lo que vengo tomando hace 3 meses), vale recordar que dos semanas antes de salir de Vicente López, pase además por una dosis de Vidasa, cuatro de inmunoglobulina y una de Filgasprin. Para terminar la charla con dos oraciones más: si bajan algo mas podes quedar internado y si nada funciona hay que hacer una espelectomía.

Ahora mis típicos arranques de locura: si me operaban cuando decían, llevaría un mes de recuperación. Internado esperando que algo que tomo hace tres meses me haga efecto; no me parece una decisión certera.

Que pase lo que tenga que pasar, la sangre llega al río, pero el río llega al mar” (Colgados de la luna – Ariel Rot)

Nota: Encontramos a Yabran, puso un Café en La Plata.

Igual los dejo con una positiva: estoy saliendo de la anemia: los hematocrito están el 39% (el ideal en hombres es del 40)

Retratos del baño del Hospital:

..SE
Si ellos lo dicen:

viernes, 11 de marzo de 2011

Incendio

23 de Enero

Incendio

Estamos con mi viejo pasando la mañana del domingo. Él lee el Clarín, yo estoy con el Ole. Somos del grupo (nada más alejado de mi realidad) pero distrae y me mal acostumbré a leer el diario deportivo con avidez. Todo es normal hasta que me asomo por la ventana.

Una cortina de humo comienza a aparecer en el horizonte, lo veo desde mi ventana (de dónde más). Me falta orientación para saber desde donde viene. Saco un par de fotos con el teléfono de mi viejo, hablo por sms con Fernando y Gonzalo a ver si saben algo, este último me llama para preguntarme si se lo decía porque el carbón que está encendiendo larga chispas para todos lados. Nadie sabe nada. Me conecto a internet y, hablando del Grupo, en la página de TN me entero, aunque lo anuncian en José León Suárez.

Esa nube extensa de humo que atraviesa todo el cielo, proviene de un depósito de neumáticos alojado en San Martín. Horas después todos los medios lo cubren. 50 dotaciones de bomberos trabajan en el lugar.

jueves, 10 de marzo de 2011

El asesinato de Daniel Koxis

14 - enero de 2011

El asesinato de Daniel Koxis

Lo vi desfilar por el pasillo en cuadro irrecuperable. La camilla subía por la rampa con toda la velocidad que se le podía dar, aun respiraba, le oprimían el cuello para frenar la hemorragia en el lugar donde supuse, una bala tenía algo que ver.
Sin embargo desde mi punto de vista cenital, el cuadro era más grave. Puedo intuir que su destino próximo es el punto final. La sangre por su boca se derrama en cantidad, le baña hasta el pecho, dudo que la situación tenga una vuelta atrás.

En la vereda de enfrente la imagen era más fuerte. Quien llora es su hijo. Vestía un pantaloncito de fútbol, estaba sin remera y descalzo. En pies y manos se le secaba la sangre de su progenitor. Dio vueltas buscando explicaciones en el aire, en medio de la calle cargada de patrulleros y policías que lo acompañaron hasta nosocomio. Se quedó sentado contra la pared, mirando fijo la entrada de la Guardia, allí donde se desprendió de él. Algunas mujeres eventuales o no, intentan el consuelo de la caricia en el pelo, pero sus ojos están en otro lugar, es probable que estén repasando los hechos que en apenas minutos le están cambiando la vida.

Los policías que trajeron y acompañaron a la víctima se comunican por radio para ampliar la situación desde acá y seguramente averiguar cómo están las cosas en el lugar de los hechos, que no es lejos del Hospital. La gente que se acerca para ver al chico o hablar con los vigi lo hace a pie. Uno de los uniformados intentab ampliar el relato del rubio desconsolado, mientras otro ingresaba por la emergencia al Houssey.

Desde mi habitación comience a hablar con los enfermeros para intentar conseguir algo de información como en el caso anterior. Pero esta vez no están muy enterados, incluso le comente al de limpieza, que intentará averiguar con sus colegas.

Un día después me cuentan del nombre y de lo confuso de la situación, parientes de visita me completan el resto. Otra foto que no existe.

miércoles, 9 de marzo de 2011

Me persigue la noticia

Me persigue la noticia

25 – Diciembre 2010

El instructor de tiro

La Navidad transcurre y se escurre de la única forma en que puede pasar estando acá, es decir, es un día más. Luego de almorzar con mis viejos, la tarde se hace algo lenta y les insisto para que vayan a casa para descansar un poco, el lunes vuelven los ritmos hospitalarios y mi mamá iba a tener que venir para acá temprano. Me asomo por la ventana para verlos irse juntos en la moto.

Al girar hacia adentro, un tronar de sirenas envuelve mi atención. Imposible no asomarse a ver bien que es lo que ocurre. Por debajo del pasillo alto que comunica el exterior con la guardia por la calle Caseros, veo las ruedas de la camilla y varios pares de piernas alrededor que componen el cuadro de emergencia.

Expectante observo las ruedas dirigirse hacia la puerta que desde acá no veo, el punto ciego genera cierta ansiedad que son segundos estirados, allá se asoma recostada una señora mayor, tiene el pelo corto, teñido de castaño, le cuesta respirar. En su vestido floreado veo una mancha de sangre a la altura de su pecho izquierdo. Abro el pliegue de la ventana, las declaraciones son contundentes y se quedan conmigo para siempre: “Tiene un balazo posiblemente dos, no la pudimos revisar en el lugar, el esposo está fallecido en el lugar con dos disparos”. La camilla gira hacia la última subida y rápidamente desaparecen de mi cuadro.

Enciendo la tele, pero los dos canales de noticias están con lo más destacado de toda la navidad, hacer el recuento de heridos por corchos, aun con más énfasis que con la pirotecnia.

Es de noche, consulto con alguno de los clínicos de guardia que me revisan sobre si sabían que fue lo que pasó. “Es un matrimonio que asesinaron, pero no lo sé muy bien”. En la mañana insisto y me comentan “Ah! Lo del policía, si un desastre ayer”. Más tarde, horas antes que me corten el cable desde adentro del mismo Hospital (macanuda la gente) llego a ver que un instructor de tiro había asesinado a balazos a un matrimonio vecino dentro de su auto. De tener mi cámara hubiese podido verle esa foto al diario.

martes, 8 de marzo de 2011

De pirotecnia y media sombra

De pirotecnia y media sombra
Pequeña historia de comienzo de año.

Dan las doce, el país se envuelve en fiesta. Chocan copas en cada rincón mientras se abrazan los unos con los otros. Los augurios de felicidad para los 365 días que restan se multiplican en cada familia, en todo lugar. Incluso acá adentro donde por la televisión suena Andrés Calamaro en vivo. Parados, juntos los tres, contemplamos las luces en flor que encienden el cielo. Tronidos, globos y el adivinar la algarabía ajena.

Debajo nuestro un niño corre hacia afuera con una bolsa en la mano, la hermanita lo acompaña. Su primer encendido es una cañita voladora que pierde el rumbo y apagada se reposa sobre la media sombra de la casa de enfrente. Todos se desentienden de la situación pero intuyo algo; el calor que perdura en el cartón de la cañita voladora. No pasan 60 segundos para que mi pronóstico se cumpla, la media sombra verde comienza a derramar finas gotas de plástico encendido que caen junto a la camioneta estacionada debajo.

El padre del niño cruza para avisar del pequeño incidente, toca timbre y la dueña de casa se asoma por la ventana. No se entiende desde acá la explicación, pero en ademanes podemos ver los gestos que señalan el foco de incendio. La señora asiente con la cabeza, vaya uno a saber a qué. Inmediatamente cierra la cortina y vuelve a su brindis. Papá vuelve a tocar el timbre, la señora sigue sin prestarle demasiada atención y al intentar cerrar una vez más la cortina del ventanal se suma una segunda persona a repartir gestos, sin embargo, la cortina se cierra igual. Ante la insistencia del portero eléctrico, la dueña de casa toma la opción de salir al balcón. En tono desesperado avisa a su esposo la situación, no han pasado ni cinco minutos del nuevo año y el hombre baja rápidamente a mojar el vehículo y luego la media sombra, que además recibe un cuarto de balde de agua desde lo alto. La situación se controla rápido, pero aún queda algo más.

La señora baja a ver cómo está la camioneta. Ambos se reúnen, observan y señalan hacia arriba con gestos de incredulidad y agradecimiento a la buena fortuna. Ven que ya no queda marca alguna del fuego y vuelven a la casa. O al menos eso intentan.

Al salir la señora nunca notó que la puerta se cerró una vez que ella alcanzó el exterior. La pareja se quedó varada en medio del festejo entre el portón de salida y la entrada al hogar. El hombre intentó abrir alguna de sus salidas, con tan poco éxito como yo intentando subir el conteo de plaquetas. No tenía llave ni remera, pero si un peine para su tic nervioso. Minutos y minutos pasaron, el cielo se teñía cada vez de más colores y ruido. El olor a pólvora asomaba por la ventana entreabierta que de contrabando abrimos un poco y el matrimonio esperaba sentado en el cantero la presencia de su hija con la llave para entrar.

lunes, 7 de marzo de 2011

Parte 2 y 3 - Fin de Año - Epílogo

Parte 2 – Fin año

Sé que develaré el misterio, la noche y el año están llegando a su fin. Las demás casas, vacías o llenas, pero ya casi nadie deambula por la calle estamos en horario de la cena. Entre la sombra de los faroles aparece un hombre; pelado, vestido de camisa y jean. Se para frente al portón de entrada y mira hacia arriba.

Ella se asoma, radiante en lo alto, el balcón le sirve de escenario. Se toma su tiempo en bajar, como toda mujer sabe que es su momento de esplendor. Desde abajo el visitante se sonríe levemente, mezcla de ansia y espuma. Una vez arriba no tardan en salir a la terraza, se hacen ver con sus copas de vino, con su danza de cuerpos cada vez más juntos, cada vez más táctiles que observables, más a oscuras, más bajo techo; hasta perderse de la vista de todos, incluso de las luces artificiales que minutos después cubrirán el cielo de todo el país.

Parte 3 – Epilogo

Dicen que el primero de año trae siempre algún cambio. Pero desde aquí insisto con que no toda evolución implica un avance. La tarde es cálida y para sorpresa de este espectador la ventisca devuelve al pelado con una sonrisa de cierta incomodidad (lo que no le quita felicidad). Toca el timbre y como anoche vuelven a subir juntos, con la gran diferencia de que este año carga con una mochila. Todo un cambio, sobre todo para esta ventana que develó un misterio para perder una estrella.

domingo, 6 de marzo de 2011

La flaca

Desde la ventana

La flaca

Parte 1 – Conociéndote

Su sonrisa está floreciendo permanentemente, como en un estado constante de germinación y brillo que se asoma ni bien sale a la terraza del tercer y último piso de un inmueble extrañamente subdividido. Con paso alegre, sutil y delicado trae la ropa para tender. Pelo hasta los hombros, cubiertos por la fina tira de su musculosa blanca. Se la adivina alta, la construcción de cemento no permite ser exacto.

La terraza tiene una pequeña baranda de alambrado verde, con unas siete macetas de plástico y una parrilla de espaldas a mi vista. El techo es de tejas francesas, varias de ellas reparadas tras la tormenta de granizo que azotó la zona a mediados de año. Su gato negro está cazando una mariposa en el balcón, donde más plantas adornan el lugar. También tiene un perro pequeño que sale cuando le abre la puerta.

Algunos días la veo salir, sencilla viste bien. ¡Cuántas mujeres desearan lo mismo! No es exuberante, pero estoy seguro de que no podrías pasar por su lado sin notarla. Siempre saluda a los vecinos sonriendo, no parece tener problemas con ninguno de ellos. Conversa un rato y se va. Me detengo en el detalle que no tiene un horario fijo, es más, por lo genral no la veo salir. Casi nunca.

Estamos en las puertas de fin de año. Con su bikini negro está manguereando la terraza, da unas vueltas y adivino que se recuesta para dorar un poco su piel. Si bien hay nubes, el sol está a pleno para su objetivo. La percibo aún más feliz que lo que suele estar. Por una casualidad temporal, y tras un largo rato que no logro precisar, la veo levantarse y volver adentro de su hogar. Me genera curiosidad lo qué hará, me interroga el cerebro intentar saber a quien espera, o a donde irá. No estoy seguro de por qué, pero enamora el misterio más que su belleza.

Soy un personaje de Hitchcock (Jeff), mirando con atención cada sombra de esa terraza, aquello que me comunica con ella, desde esta ventana donde creo no ser observado. Solo intento adivinar su historia, la que intuyo está por escribir.

viernes, 4 de marzo de 2011

Segundo Control

Segundo Control

La Previa

Es viernes y viajo hacia La Plata para un nuevo control. Todo lo anterior, ya les contaba, ha sido problemático, sobre todo el miércoles con las manos y el pecho teñidos de rosa y con un picazón capaz de derretir hielo por proximidad. El dolor en el brazo derecho lleva una semana, el miedo, la angustia y las marcas en las piernas que aparecieron ayer no hacen de los días anteriores los más agradables.
Todo el mundo diciendo “no te persigas” pero les bastaría una hora en mi situación para entender.

El viaje

Hay paro de trenes, por suerte hasta Retiro nos lleva el Pela. Pasamos a buscar a Yamil que insistió en acompañarnos. Llevamos la notebook (un error cargarme tanto peso en la espalda), el micro sale a horario, en Constitución se llena de gente en los pasillos, así y todo es puntal en el arribo a la ciudad de las diagonales. No he dormido, solo cuatro horas en casa, en el micro nada; estoy cansado y se me nota. En la costera vamos de la terminal al San Martín y dentro del ómnibus hay un pequeños desfile de alumnas de la Facultad Nacional.

y todo lo demás también

Con demoras comienzan las extracciones. Cerca de las 9 me rompen el brazo izquierdo de un pinchazo que no encuentra (se pasa) de la vena, pero luego de un retroceso la sangre es digna de su deber y se deja ir. En los pasillos he visto caras conocidas, solo en su imagen, de la visita anterior. De ahí a desayunar enfrente, como hace 10 días. Esta vez nos fajaron seis pesos (por persona) más por lo mismo que la vez pasada, un choreo.
Caminamos por el Barrio y me surge una (otra) duda existencial: ¿Por qué a la calle 1, le sigue la 115 y no el cero? Mucha planificación pero poca matemática.
Llegamos hasta la circunvalación y sin más nos volvimos al Hospital a esperar en los pasillos.
Sospecho y luego me confirman: Hernán no está atendiendo, tampoco la veo a Yamila. Sin embargo como ritual me dejan hasta después del mediodía. Me llaman, es una doctora y su nombre es Fernanda, y según dijo, desde ahora me atenderé con ella. (y la verdad es que yo la atendería) El conteo es similar al del último control, todo sigue estable y la libertad se extenderá por 14 días más. Le consulto por el brazo, flebitis, paños de agua tibia. Las manchas, son viejas, están marrones. El picazón y el rosado de la piel, posiblemente una alergia, Benadril si pica mucho.
El viaje de vuelta es La Plata-Radio Delta.
Tengo dos semanas para limar los detalles que fomentaran el resto del año, estoy con la energía y la decisión que necesito.



con Yamil en el pasillo

jueves, 3 de marzo de 2011

Pasan los días y crece el pánico.

Pasan los días y crece el pánico

Lo sé bien, lo tengo claro; bajando (al fin) la dosis de corticoides, más la desintegración del efecto de la inmunoglobulina; el conteo puede caer. La cuestión es que no tengo síntomas, o sea nunca los presente, ni petequias, ni hematomas que no sean producto de algún golpe y cómo tener en consideración algo de sangre en las encías, si hace una semana salió algo de sangre al cepillar y dos días después el conteo pasó los 100mil.

A donde apunto con esto? A que es imposible despegarse de la situación clínica. Cómo puede uno estar tranquilo, no asustarse si no sabe lo que pasa adentro. La única forma de notarlo es con un sangrado para lo que ya es como un poco tarde (sobre todo si es interno). Hay otra cuestión, que es el temor a volver a pasar los días internado. Si aún están haciendo estudios por que dudan de los diagnósticos, significa que tengo que seguir esperando guardado una vez más, pero lejos, lejos de todo. Debería ir a sacarme el miedo, la duda, lo vengo pensando pero hoy juega Tigre y no da tener una chance de perdérmelo. Pero si, soy consciente de mi inconciencia como así también de los temores y de todo lo que trae aparejado el encierro prolongado, aun lo padezco en los granos del corticoide, en las postulas en la espalda, en esta picazón en mis manos teñidas de rosado y sobre todo en aquellos nervios de los últimos días en la lejanía platense.


"y toda la frente adornada con espinas..."

miércoles, 2 de marzo de 2011

Parte 2 –Prueba superada

Parte 2 – Prueba superada

El conteo es un poco más alto que antes de irme de alta, me renuevan la libertad, esta vez por diez días. Debo volver el 25, que es viernes y se casan Adriana y Osvaldo.
Descartan, o mejor dicho descreen casi con seguridad, que el conteo haya subido por la inmunoglobulina, me recortan el corticoide de 20mg a 15 por una semana, luego debo llevarlo a 10. Habrá que ver como responde el cuerpo, es decir: si se cae todo o se mantiene.
Mientras tanto la sangre de la semana pasada está siendo estudiada en busca de los factores inmunológicos que estén generando el cuadro. Sé por experiencia que estas cosas tardan, lo bueno es poder aguardar las noticias en casa y no en cuatro paredes lejanas y extrañas. Si caigo internado sé que no me van a operar en lo inmediato, primero hay que esperar estos resultados y algunos más. También me hablan de que aun no superé el cuadro de anemia y que si no levanta en la próxima visita, lo verán más profundamente.
Les dejo la muestra de médula del 23 de diciembre que me dio la doctora el viernes cuando la visite, les paso la medicación que tome en noviembre cuando tuve la infección, intentan reconstruir el cuadro de cuando me aislaron.. Ya veremos que pasa, que resulta de todo esto. Cuando vuelva se habrán cumplido dos meses y unos pocos días de que todo esto comenzó, a veces creo que todo sigue en el mismo lugar, como un eterno 22 de diciembre.




Recorriendo el Barrio, me surgió una duda, que colectivo tomarme:

martes, 1 de marzo de 2011

Primer Check Point

Primer Check Point

El pela no llevó en auto a Retiro, regalándonos a mi vieja y a mi, media hora más de sueño. Justo ahora que por las noches duermo tengo que amanecer a las cinco. Nos subimos al micro y arranca, con extrema puntualidad llegamos al hospital a las ocho. Me saluda Federico al pasar, como así también quien me sacó sangre el sábado. Cuando me llaman para la extracción la chica también me reconoce y me pregunta si no es que me sacó en Sala.
- Si, la semana pasada
- te estabas por ir, me responde.
- Así es, al otro día. Le dije terminando el dialogo.
Ahora caigo en cuenta de algo que venía observando y no terminaba de mirar. Puedo responder a la pregunta del primer día en Vicente López ¿Cómo sabían que yo era yo?
Es cada vez más obvio: soy joven. Los pacientes hematológicos en su gran mayoría son gente más grande pasando los 50. Todo esto lo planteo ahora que miro el hospital desde enfrente tomando un café doble para quitar el ayuno. Además interrogo al tiempo: Cómo voy a llegar a los 60? ¿Tendré los tobillos púrpura inflados en sangre? ¿Seré un viejito lleno de hematomas? ¿Seré?
De todos modos el interrogante más grande es este de saber a que reaccioné para levantar el conteo, si esto es una reacción química o física. ¿Se extenderá en el tiempo esta especie de cura o será el bazo quien pague la cuenta? Si pensamos que todo comenzó con un transplante de médula sería una cuenta ligera.

Azota el viento platense,
la tierra se levanta y vuela.
En unas horas, que son espera,
aguardo el conteo de plaquetas

lunes, 28 de febrero de 2011

Martes de liberación

Martes de liberación

Salgo al fin del hospital. Pasaron 48 días, 16 trasfusiones, más de 100 extracciones, 1152 horas de 4 paredes. Todo queda atrás: dolores, temores, insomnio, encierro; o al menos eso creo.
En remise a la terminal, el micro puntual hasta retiro y un tren que no se hace esperar. (Aunque debo aclarar que estando a dos personas de sacar el pasaje, cerraron la boletería y la otra fila sobre pasaba las 20 personas. Por suerte tenía monedas) Entre llamados y mensajes de texto me reencontré con mi ciudad, mis calles y los últimos pasos que el di el año que paso. Siento que al fin le estoy poniendo los pies al 2011.

Llego a casa y la reacción del perro es extraña, se pone a temblar, me esquiva y se pone a jugarle a mi mamá, vuelve a entrar y se va contra sus tachitos, donde se sienta y me mira fijo, lo acario un rato y minutos después ya estamos jugando. Ducha mediante, lo saco a pasear y la vuelta manzana es tan igual que siento como si hubiese hecho lo mismo ayer. Pero no todo ha quedado atrás; el temor no se despega y no salgo de la vuelta manzana en dos días, hasta el jueves a la tarde que voy a Victoria. El viernes visito la radio, las caras de felicidad que me rodean me cambian el aire.

Dormir no duerno sin despertar de madrugada y despertarme antes de las siete. Incluso el sábado que me acosté a las cuatro cuando los amigos se fueron. El viernes visité a la Doctora y me contó de días de solo 2000 plaquetas. He tenido suerte de poder seguir escribiendo. No tuve un buen sábado más allá de las hermosas visitas, el cansancio y el miedo han azotado el espíritu. El domingo, logro dormir hasta las nueve. Me siento bien y hay asado, por la noche juega Tigre contra River en Victoria y voy a cubrir para El Olimpo digital y también salgo en vivo por la Radio. Soy feliz y me siento renovado. No sólo he vuelto a casa y ha los lugares que conforman mi galaxia, tengo a las letras bajo los dedos y aquella hambre de mundo que tan bien le hace a uno. Soy feliz por más que el martes le ponga a esto un stop transitorio.

domingo, 27 de febrero de 2011

Ni sangre, ni palabras… El Alta.

Ni sangre, ni palabras… El Alta.

Es la mañana del martes y no se mueve nada. Mientras tanto en Ateneo se debate mi caso. Alta ambulatoria o cuchillo. Dudo que me salve del corte, pero unos días en casa le vendrían bien a la psique y al cuerpo marchito de cama.
Los de Clínica Médica repasan todo lo que se dijo ayer, y concuerdan con hematología que estamos más cerca del PTI que de la mielo. Hablan de pedir otros estudios inmunológicos y de una biopsia, de que debería conseguir una muestra de tejido de la punción del 23 de diciembre.
Sofía me pasa el conteo del día anterior, no lo puedo creer, me sorprende. Técnicamente estoy mejor que en Agosto. 93mil plaquetas. Me voy a ir y el próximo control será por consultorio externo. Debo esperar a que venga Hernán para hablar conmigo así después me puedo ir. El mediodía se extiende hasta las 15, hora en que al fin abandono el Hospital. Minutos antes el hematólogo pasó a hablar. Entre varias cosas dijo que no es normal en una plaquetopenia la baja de plaquetas, que no les queda claro el diagnostico de mielodisplacia, el cuadro de anemia. En cuanto a qué se debe la suba del conteo, plantea una reacción tardía a la inmunoglobulina o a los corticoides, esto ultimo con menos aceptación. Hay que esperar y seguir con controles, me harán otro el próximo martes, acá mismo, debo llegar a las 8 y en ayunas.

(El ultimo desayuno)

sábado, 26 de febrero de 2011

Ensalada médica

Ensalada médica
(Comienza a caer el diagnostico de mielodisplacia)

El lunes (7 de Febrero) me hacen la muestra de sangre una vez más. Esta vez se llevan tres tubos y el vidrio para el Frotis. Más tarde aparecen de Clínica Médica. Uno relata la historia del paciente (Curiosamente tiene la misma voz que mi amigo Skuff), un médico entrado en años y otro que está terminando de aprender. Ordeno el relato, para que tenga algo más de sentido el desarrollo de los estudios. El clon vocal de Skuff argumenta que entré para ser operado esta semana. Sugieren una ecografía “que ya podemos ir pidiendo”. Palpando sienten el Bazo, pero quieren ver mejor la zona y la tomografía no tiene el informe. “Muy joven para mielodisplacia” se escucha. Apuntan al PTI y la intervención. Se marchan sin más.
Un rato más tarde llega Yamila de Hematología, quien hizo el conteo del sábado. Me consulta sobre fechas de estudio, de resultados y la medicación. Ellos dudan del PTI e incluso de la mielodisplacia. Me habla de hacer estudios y me quiebro en llanto al decirle que no puedo soportar más días internado esperando. Me habla de la posibilidad del alta y del problema que representa la lejanía de mi hogar.
La tarde tiene la hora en que el hospital se vacía de especialistas, viene Sofía (de Guardia Médica) y me pide que no la mate, que la mandaron de Hematología a pedirme que me quede un día más, que por los valores de las plaquetas debieran darme el alta ambulatoria. Pero querían esperar un día más para que me vean los hematólogos del martes.
En Clínica Médica ponen en juicio la mielodiplacia, tanto como en Hematología, la diferencia es que los médicos operarían el jueves y los otros prefieren esperar un poco. En el medio yo que cada día entiendo menos, pero que me alivio al saber que cada día se habla menos de transplante de médula.
Será otra tarde de paseo, pero con mi vieja. A quien acompaño luego a tomar el colectivo de vuelta y después me voy al ciber.
A pesar de las distracciones, la noche se hace gigante, aunque algo descanso

viernes, 25 de febrero de 2011

Quebrado

Quebrado

La distancia me tiene arrinconado
las horas se estiran más de la cuenta
me angustian las penas ajenas,
me asustan los gritos de a la lado.

Todos morimos por un rato,
cuando nos cuelgan de las venas,
pero por más que nos tape la niebla
recuperamos con fuerza el paso,

o al menos, lo intentamos.
La resistencia nos evita la pena
y el miedo en todos sus formatos.

Sin embargo, la lejanía me hace esclavo.
Y estas lágrimas que brotan en cadena
son la suma de ningún resultado.

jueves, 24 de febrero de 2011

Otro domingo

Otro domingo

Lánguido amanece el domingo, la fresca madrugada se estira más de la cuenta y se vuelve pesada. Se le suman lágrimas de lejanía y angustia. Pido hablar con algún médico, llaman pero nadie aparece. Una hora después todo se complica en la cama 7, por lo que entiendo que ya nadie vendrá.
Intento moverme lo más que puedo, me siento con una energía que antes no tenía y aprovecho para estar afuera, en el pasillo el mayor tiempo posible.

En una especie de milagro limpian el baño (las chatas no).
Cerca del mediodía, y luego de los Testigos de Jehová, llegan el pela y mi viejo. Charlamos un rato, uno se va el otro se queda. Me dejan ir a pasear y por la tarde con papá salimos del Hospital, por las inmediaciones y el ciber de enfrente. Todo tranquilo y despacio.
La tarde-noche llega en soledad, vuelve la angustia de la distancia y el mar de lágrimas en que se convierten los ojos y la cara. Todo es pesado, sobre todo los minutos que se arrastran como caracoles. Horas de 180 minutos.

miércoles, 23 de febrero de 2011

Primer contacto

Llegó el sábado, se hizo esperar, vienen a sacarme sangre luego de merendar. Ella es de Hematología. Como en Vicente López, no siento ni el pinchazo. Conversamos un rato y al igual que con César, el tema se b asa en la falta de coordinación y comunicación entre hematología y Laboratorio a la hora de hacer una sola extracción. Con la aclaración obvia de la especificidad de uno y otro.
Más tarde llega Lorena (que está buena) y Federico (sino recuerdo mal lo que dijo), ambos son hematólogos. Les doy la carpeta que Bibiana les envió; son los estudios, unas muestras y el resumen de historia. Me interrogan, me revisan y una vez más, por suerte, tengo mi libreta de medicación. Cantidades y prolongación de tiempo de los corticoides es lo que sirve, más la cantidad de transfusiones de “solo plaquetas”. Volverán luego a darme los resultados del conteo. Eso sucede a la tarde, cuando mi mamá ya estaba conmigo (tras cuatro horas de viaje). Pasó Lorena y dijo que el conteo era elevado, 53mil. No dejo de alegrarme, pero tampoco de asombrarme.
Entre tanto olvide pasarle el número de teléfono de la Doctora para cualquier consulta.

martes, 22 de febrero de 2011

Una gran virtud, un mayor defecto

Una gran virtud, un mayor defecto

Voy a empezar por lo feo que va más allá del aspecto de sucio y viejo de la habitación (sigo preguntándome como llegó esa mancha de Yodo al techo). Lo del baño es impresentable. Si en Vicente López me quejaba por que la canilla del lavamanos no funcionaba y que me duchaba con una jarra; me arrepiento de lo que dije.
Acá el inodoro petizo escupe agua por la borda luego de apretar el botón, en donde se supone que hay una ducha reposan: una colección de chatas, un balde, una palangana y un papagayo. Todo envuelto en un manto de mugre, como no podía ser de otra forma.

Lo bueno, más allá del ruido del transito (cosa que no extrañaba) el ventanal es excelente. Puedo ver irse la tarde sobre los techos y los árboles. El aire no necesita acondicionarse, es viento y anima y aviva.

Es de noche y asomo por la ventana para ver la oscuridad platense.

Bailan estrellas compañeras,
todas bellas.
Tanto tiempo sin verlas;
hoy debajo una lágrima se cuela
Entra el aire y el alma se engalana.
Se escuchan grillos
que en Tigre están extintos.




Todavia me pregunto como llegó el Yodo hasta ahí arriba




lunes, 21 de febrero de 2011

Habitación doble

Habitación doble

El compañero es bueno, tranquilo al menos. Tiene el estómago hinchado y voy a ser testigo de cómo le sacan algo más de tres litros de líquido en dos bolsas. Mañana por la mañana veré como luego de mucho tiempo vuelve a comer algo –será el desayuno-. Tenía miedo de comer, pero me pareció correcto decirle que lo mejor era que ingiera algo.

Me cuenta que también llegó el viernes, pero al mediodía, se vino solito en un remise que lo trajo desde Estancia Chica. También comenta que “acá se está bien, hay bueno médicos. Por suerte no es Sala. Ahí no te dejan dormir gritan todos, están con la radio o esos televisores chiquitos”. Para mi tranquilidad, además agrega “peor es el Romero, es más chico que este pero ahí los médicos te dan cuchillo sin asco”.

Me ofrece su milanesa de pollo, yo acabo de cenar la mía y le digo que no, que estaba ya satisfecho. Increíble pero luego de más de 40 días comí una ensalada, nada raro zanahoria y pepino, pero es un manjar.

Llegando las doce el compañero cierra la ventana, el calor aplasta y viene el doctor a revisarlo, le pido que abra la ventana y coincide en que hace calor. Gané una batalla, si es que la hubo.

domingo, 20 de febrero de 2011

Hospital San Martín

Hospital San Martín - 1 y 71 - La Plata, Buenos Aires.

Hospital San Martín

La primer impresión es la de ver un dinosaurio que mantiene cierta prolijidad y cuyos pasillos largos y altos transmiten silencio. Luego de mil y una vueltas encontramos el lugar que será mi nuevo hospedaje. Entramos a la Sala B en el Pabellón Rossi, cama 4 (con P de pasillo) la 5 es la V y está ocupada. Las ventanas (mejor dicho ventanales) son dos, una está cerrada. Aprovecho que mis venas son libres de vías y me asomo a ver a donde dan. Hay un jardín antes de la calle, un par de negocios enfrente y se extienden techos oxidados. Aislamiento, pero del mundo.

Pasa más de una hora hasta que aparece algún médico, casualmente uno se llama Martín, el otro Emiliano. La revisión es más extensa, palpan y sienten que el bazo está algo más inflamado, “por el diagnóstico es normal” me explican.

Que bueno tener mi tabla de medicación. Les puedo indicar qué y cuánto, me fueron suministrando. No saben bien, pero comentan que quizás hasta ya tengo fecha de operación; pero tienen que verme de hematología al otro día (el sábado). Sería bueno después de tanto tiempo de día tras día sin un día, tener un plazo.

100 segundos (video)

video

100 segundos: Poema improvisado, video de 100 segundos de duración.

Ficha técnica:
Cámara: webcam (Bangho)
Sonido: onboard (Bangho)

sábado, 19 de febrero de 2011

Fin de la primera etapa

Fin de la primera etapa

Es viernes 4, un día más en la transición. Todo ocurre temprano: me desperté, me controló la enfermera, limpiaron la habitación, la extracción de hematología, el desayuno tampoco se hizo esperar, incluso converso en el hall y temprano llega mi vieja con una visita matinal. Es Mirian que en imagen y relato me acerca el barrio. Tomamos unos mates, cerca de las 11 ella se va y ni bien traen el almuerzo, con mi mamá comemos. Es raro porque siempre esperamos casi una hora, sin embargo hoy apenas son las 12.

Planeo la tarde: Play, película o sentarme a escribir. Decido postergar la decisión para después que pase Bibiana para ver si hay alguna novedad desde La Plata (piensan en trasladarme para que me operen del bazo) y si la tomografía arrojó alguna cosa. En secuencia con el día la Doctora aparece apenas dan las 13 y me dice que desde Tigre ya me vienen a buscar por que hay que estar antes de las 16 en La Plata: Sala B, Cama 4.

Mi mamá junta las cosas, yo me doy una ducha. Después ella termina el papeleo y yo de acomodar, pero los del SET ya están acá. Mi remese especial, donde atado a una camilla protocolar, me cambian de hospital.

Quise dejar una nota al cuerpo de enfermeros, no me alcanzó el tiempo. Tengo bronca, era algo que sentía hacer, quizás suene a estupidez pero me quede con el cartelito de “Gracias por todo” entre los dientes. Le dejé la llave a Cristian, para cuando mi hermano vaya a buscar las cosas que allá se quedaban un rato más.

mi vista del Obelisco